LA MUSA por Jorge Aldegunde

A mí me parecen manchas de rotulador, singularmente informes y espaciadas sin ton ni son por el lienzo, tiñéndolo de un color como de vino tinto añejo. Raúl, amigo de la infancia y artista, siempre había sido un poco excéntrico. … Continúa leyendo LA MUSA por Jorge Aldegunde

DEBERES por Jorge Aldegunde

Nos han mandado en la escuela dibujar a nuestra familia. He pensado en acudir a mis padres para que me ayuden con las instrucciones del ejercicio, pero últimamente están tristes y preocupados; hablan siempre de Política. Dicen que las cosas se están yendo de las manos, que no saben dónde vamos a ir a parar. Así que lo los he coloreado yo solo: todos de verde. Se supone que tendría que haberles hecho unas preguntas antes, pero no quiero molestar demasiado: bastante tiene mi madre con el trabajo en la fábrica; mi padre llega a casa muy tarde, mi hermano … Continúa leyendo DEBERES por Jorge Aldegunde

EL GENTLEMAN Y LA FRUTERA (I) por Jorge Aldegunde

Nuestro hombre es todo un gentleman. Es, también, un tipo lleno de bienintencionados propósitos para sortear la murria y desgana que acechan, implacables, en la rutina de un día a día cada vez más atribulado y pandémico. Por eso presta atención a las pequeñas cosas; verbigracia: se recrea al enfundar sus pies en unos llamativos calcetines Arrows de color amarillo; tira de fondo de armario para estrenar un polo Calvin Klein color burdeos, embutirse en unos chinos Meyer color tabaco –nunca es tarde para celebrar el haber dejado de fumar–, y ceñirse a la cintura un Bulliant a juego, con el toque justo de prenda usada que todavía no … Continúa leyendo EL GENTLEMAN Y LA FRUTERA (I) por Jorge Aldegunde

LA BODA por Jorge Aldegunde

–Ese no es nuestro estilo de familia –tercié–. Nosotros somos alegres y bullangueros. Créeme: no habrá mejor ocasión. *** Sobre las tres de la mañana y mi abuelo Cosme no pierde ripio con sus relatos gastronómicos. Mi tío Juan nos ha hecho posar no pocas veces para inmortalizar la singular reunión familiar. Tres de mis primos llevan los oscuros corbatines por montera y trasiegan gin-tonics. Mi padre no para de contarte chistes. Levanto la copa y carraspeo. Con voz achispada y precario equilibrio doy la noticia. Sigue un coro de aplausos y risas. Solo mi abuela, de cuerpo presente en … Continúa leyendo LA BODA por Jorge Aldegunde

EL ACCIDENTE de Jorge Aldegunde

Cojo tu mano y salimos corriendo de aquel espanto. Se escuchan lamentos anónimos, perdidos en una oscuridad que todo lo engulle. Entonces te miro: cada vez cojeas más; te fatigas. Te llevas la mano al costado. Cuando la tomo está empapada de sangre espesa y caliente. Estamos ya casi fuera: solo un último esfuerzo más. Dices que no puedes, que te fallan las piernas. Me adelanto, seguro de volver con refuerzos. Hay bomberos más adelante. Les señalo el lugar en el que esperas. Me apartan y, en ese instante, el mundo se desvanece para mí. *** Me despierto; sé que … Continúa leyendo EL ACCIDENTE de Jorge Aldegunde

La travesura

de Jorge Aldegunde Ninguno de los niños que había en el arcón era Tomás. Juan, Blanca y Marcelo contenían la respiración, asustados. Luego estaban los gemelos, con aquellos ojos tan grandes y tristes. Intentó mantener la cabeza fría mientras les pedía –con un tembloroso dedo índice sobre sus labios– que mantuvieran silencio. Volvían a aporrear la puerta, al tiempo que unas voces parecían apremiarla. Dejó caer el cierre, se echó la mano al rosario y prometió cincuenta y nueve oraciones, una por cuenta, cuando cayese la noche. Al abrir la puerta los vio: una pareja de oficiales alemanes con expresión … Continúa leyendo La travesura