TRASQUILONES por Marcos Castro

Siempre me dijeron

que tenía que guardar las apariencias,

ir elegante

acompañado de un suave viento,

de esos que sabes que están ahí,

pero que ni siquiera te despeinan.

De repente, noté una ráfaga,

fue tan enérgica,

que mi veleta,

hasta entonces inmóvil

tornó su dirección.

Cambié mi tranquila carretera,

asfaltada en línea recta,

por la montaña rusa

donde ahora me encuentro.

Sí, me despeinas con tus ventoleras,

ya no queda rastro de mi raya al medio.

Con mi pelo desordenado

no quiero oír hablar de peines,

me subo al huracán que provocas a tu paso,

he aprendido a reírme de mis trasquilones.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. omduart dice:

    Qué poema más misterioso. Me da como una sensación melancólica, una tristeza rara, una sonrisa nimia. Bello.

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s