Fotografía tomada de: Pinterest.

Aquella noche la tierra
Absorbió tu cuerpo.
Lloré riscos,
Y quise poblarte
Con arados y lágrimas.

Las estrellas vinieron y se fueron.
Mi mirada seca refulgió en aquel túmulo,
Esperando a que la amante volviera
Con el regalo que tanto esperaba.
Y no.

Grité a los cielos y a sus astros,
Pedí clemencia con jades y rubíes
Que se resbalaban de mis manos.
La tierra ahora agrietada,
Mi piel de papel, ajada.

*

Supe por ahí,
Bebiendo ardientes tristezas,
Saboreando cuerpos y sutilezas,
Que allá lejos apareciste,
Con un rey extranjero,
Diferente a mí,
Que nada tengo.
Y ahora el vacío es más grande.