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Masticadores Eros acaba de cumplir cuatro meses de su re-apertura a mi cargo; bajo la supervisión, desde luego, del maravilloso Juan Re Crivello y con la ayuda de mi amado ‘Umami’. He dicho maravilloso, porque Juan, lo es; un hombre con su visión, no puede ser otra cosa. Tengo la convicción de que debo decirle a las personas lo que representan para mi, y eso hago a diario, darles las gracias por abrazarme con su presencia. El que me conoce sabe que soy amiga de mis amigos y enemiga de mis enemigos, por decirlo de alguna manera. Mi corazón no sabe odiar, pero ha aprendido a distanciarse de lo que duele, aunque duela separarse de ello.

Asumí la responsabilidad de editar este blog habiendo aprendido con creces que la peor diligencia es la que no se hace; fue entonces cuando fui consciente de la responsabilidad a la que me enfrentaba, porque era empezar desde abajo. Ser aglutinante de hegemonía cero no sería sencillo de vender. Masticadores convoca, en sus más de 12 blogs, a un espectacular equipo de escritores que se mueven serpenteantes por este mundo virtual, regalando amor, pasión, filosofía de vida y originalidad en todos los sentidos; más de 150 autores haciendo lo suyo. Masticadores Eros, no se queda atrás, ha crecido como una hiedra frondosa, apropiándose de todos los días de mi vida, creciendo dentro de este pecho, juntando a 14 seres maravillosos desde distintos puntos del globo, derramando erotismo y pasiones hechas verbo con entusiasmo, día tras día desde el pasado 26 de abril. Ha sido determinante hacerle saber a esta familia lo bonito que hay en cada uno de ellos, y lo importantes que son para este proyecto. Cada cual en su singularidad representa la diversidad del mundo y, como buenos bomberos, no nos pisamos las mangueras, porque este fuego no debe arder si no es para enaltecer el oficio de escribir. Masticadores Eros representa una esperanza, me da la vida saber que todo es posible, y mucho más si es con ellos. Gracias a Jorge Aldegunde Piñeiros, editor de Gobblersmasticadores.wordpress.com por su generosidad y confianza. Gracias a ustedes porque sin ustedes esta casa estaría vacía:

Diego A. Moreno: Mexicano, diciente, poderosamente reconstituyente. Cuando hablo con él, me vuelve el alma al cuerpo.

Adrián Carrillo: Venezolano, resiliente buscador de vida, sobreviviente nato. Siempre está en busca de la reinvención; me honra su filosofía, y su manera dulce de ser.

Fanny Santiago: Dominicana, espontánea, creyente, muy pasional, amiga y aliada en días difíciles. Cuando escribe exorciza sus pensamientos y explota.

Marggie Ramírez: Colombiana, sutil, dulce, soñadora; en sus letras siempre encuentro el consuelo de aquellos maravillosos años de juventud.

Kevin Ramírez: Ecuatoriano, risueño, poeta homoerótico, juventud y energía. Le gusta aprender y sus ausencias siempre vuelven con el encanto de su particular forma de decirme las cosas.

Luisana Perdomo: Venezolana, positiva, alegre, optimista. Una mujer de fe, el misticismo de su presencia enamora, así como sus enormes ojos verdes.

Adrián Darío: Uruguayo, incisivo, de carácter marcado, aprendiz incansable, trabajador y viajero aventurero.

Cacaoethes Scribendi: Filipina, incansable buscadora de la felicidad, creativa, trabajadora nata de la palabra; poseedora de una dulce y pacificadora voz. Aliada en constante movimiento.

Géminis: Española, fluida, de una incalculable creatividad poética, currante, profundamente pasional, persistente y tierna.

Terry MBA: Guineana, lírica, fuerte, poeta encarnizada de la realidad que la rodea. En busca constante del conocimiento, recreando sus deseos y construyendo lo que viene a pulso.

Edgardo Villarreal: Mexicano, reservado, observador, disciplinado; siempre en busca de respuestas que le hagan más certero en su creación; relator nato.

Gabriella Nuru: Española, activista irrefrenable, va en busca de la igualdad de derechos de las comunidades afrodescendientes; la mueven con mucha pasión las causas que hacen del mundo un lugar más justo.

Dita Fernández: Colombiana, artista integral, escribir se ha convertido en su manera de hablar de los sentimientos que la embargan, dulce y persistente en sus objetivos.

Paz Morena: Argentina, llega a impregnarnos con el olor de sus aceites de amor y deseo. Constante, parlanchina, amante de la naturaleza y de la independencia de la mujer. Furibunda defensora de la feminidad erotizante.

No sé ¿Qué será del mañana? puede pasar cualquier cosa, morir, con certeza es lo único que sé. El mundo ha cambiado, un virus lo ha puesto todo de patas para arriba, y en mi proceso como aprendiz de escritora, he tenido que asumir muchos retos, retos que plantean una sociedad moderna, en la que se supone que a partir de la mirada de un creador (sea cual sea) todos somos iguales ante sus ojos. Soy mujer, negra, escribiente como diría mi abuela María que en paz descanse, y para más inri, escribiente de la erótica. Me causa risa decir esto, porque me he encontrado con tantos comentarios de lo más jocosos… He aprendido a tomarme todo con tranquilidad y lo voy transformando en lo que quiero. No he sido ni seré perfecta; he faltado a la palabra, he mentido, he robado, he callado, he sido indiferente. He faltado a mi propia verdad; pero también he amado, y a partir de ese amor he decidido ya hace mucho, quererme y perseverar sin perderme en el camino. Reconozco el pecado y me nombro pecadora, pero tranquilos, la salvación es individual y esas cuentas de una época difusa las he ido pagando en el transcurso de la vida misma. El universo no se queda con nada: En el infierno me he quemado los pies, pero el cielo acudió a mi, me tomó del pescuezo y a trompicones, me hizo entender que debía dejar de pelear para luchar con estrategia, y hacer con mis limones la mejor limonada de mi cosecha.

Se acaban las vacaciones, nosotros nunca nos fuimos, y si nos fuimos, no fue tan lejos de aquí. Y aquí estamos, haciendo limonada; para unos más dulce que para otros, para mí, de la mejor calidad. Quiero darles las gracias a nuestros lectores por el acompañamiento, por el cariño y por la mirada distinta. Hoy empieza un nuevo reto del que pronto tendrán noticias. Buenas cosas se avecinan, y este ramillete de corazones seguirá construyendo desde aquí un jardín de variadas flores. Ser editora no es fácil, hay que lidiar con todo lo que se nos ha dado por antonomasia; aquí también he tenido bajas, lamentablemente, pero al final como en toda familia, se hace lo que se puede, y todo el mundo hace lo que mejor le convenga, por todo estoy agradecida. Les abrazo en la distancia. Larga vida a Masticadores.

Toda mi gratitud y mi cariño.

Quinny Martínez Hernández