El sociópata dice: mírame, pero tócame

Fotografía tomada de: Pinterest

Las bebidas chocan,

las promesas se invocan…

Escucho tu sonrisa,

recuerdo los tiempos

de nuestros dieciséis;

sueños y juramentos,

casamientos y demás lamentos,

nos entregamos tempranamente

en un amor candente

juvenil

e infantil,

ambos neófitos en el amor,

niños curiosos,

perdidos en el laberinto de los sentimientos…

Ahora años después,

la zozobra de separarnos

pasó,

y de pronto

somos conscientes de ambos:

Así,

Después de sortear las amistades,

la sagaz acción

de tus miradas,

han hecho de mí,

con mis astros fogosos

y carnal constelación taurina,

me asfixie de placer;

pero no,

no te escaparás de mí

[ni yo de ti]

en este anochecer;

oh, me lo vas a agradecer.

Blog del autor:https://kentuckyfriedlit.com/