Fotografía tomada de Pinterest.

Parece que el dolor remite a medida que pasan los días, parece y solo parece, porque esta peste nos ha cogido desprevenidos, descalzos, y ha logrado meternos el miedo en el cuerpo. Nos ha arrebatado a amigos y a familiares, se ha ensañado con nuestros abuelos, embarcándolos en un viaje de hasta luegos inesperados, agrios, malditos y dolorosamente eternos. Afortunadamente somos una especie resiliente, nos vamos reinventando y hacemos de la tragedia una oportunidad para no perder la fe, reforzando las cosas en las que creemos. Al calor de los fogones de la actualidad, todos parecemos conscientes de lo que seremos después; yo he aprendido la lección, y valorar lo importante, es lo verdaderamente importante.

He visto corazones expuestos en mensajes de amor virtual, he escuchado canciones que me han conmovido, he sentido la nostalgia y la necesidad de ser abrazada por el sol, y por las personas a las que amo. El virus me ha doblegado, pero lo he logrado. Con el paso de los días me fui acostumbrando al encierro, aprendiendo a solventar la ansiedad con altas dosis de creatividad panadera, poesía y deseo, deseo que aún se acumula en mi pecho con ganas locas de salir hacia los brazos de quienes anhelo con locura. Debo confesar que en medio de esta dolorosa crisis llena de pérdidas y desencantos, me llegó un bonito regalo, llegó otra faceta de masticadores; ser editora de uno de sus blogs, pero en el intermedio he leído infinidad de relatos de encierro escrito por ustedes, mis colegas blogueros, relatos de esperanza y de profundo amor, he muerto y he vuelto a resucitar. Me hace feliz tenerles, sin ustedes esto no sería posible, hacen parte de mi vida y con algunos la familiaridad es amplia y se agradece en el alma. Este reto potencia mis ganas de seguir aprendiendo de la mano de quienes me acompañan, y que en días pasados les hemos presentado. Gente parecida a mi, escritores del amor pasional, enamorados de versos intui-tivos que desprenden la fuerza con la que se sienten las cosas. MasticadoresEros representa otro escalón en esta carrera hacia la ruta de la escritura como un todo en mi vida. Cada día aprendo de comas, puntos, versos, disciplina y entrega, porque está claro que cuando se busca se encuentra, y que con trabajo y dedicación todo es posible.

Agradezco a Juan Re Crivello creador de esta red de artistas por el mundo, la oportunidad de trabajar bajo su supervisión, agradezco a mis compañe-ros editores de otros masticadores, especialmente a Jorge Aldegunde Piñeiro, editor de MasticadoresGobblers, y a los escritores de esta historia: Adrián, Eva, Diego, Marggie, y a Kevin, por la oportunidad de interactuar y mediar entre estas pantallas y el arte que se les sale por los poros. Gracias a los lectores que se nos van sumando, les invito a seguirnos, a leernos y sobretodo a saborear lo que iremos ofreciéndoles con todo el cariño y la humildad del mundo.

Eróticamente, Quinny!