Marggie Ramírez-Colombia.

Marggie Ramírez es una Ingeniera Biomédica Colombiana de 25 años, nacida en los noventa. Su carácter está marcado por una ternura contagiosa, en el trato parece ir tejiendo filigrana y así es la poesía que comparte con nosotros desde su blog Flores de alelí. Cuando lees sus escritos te atrapa el dulzor y la sutileza con la que manifiesta el sentimiento. Cuando le pedimos hacer parte del proyecto pidió tiempo para asimilar el hecho de que nos gustara su manera de escribir, había emprendido su blog hace poco más de tres años, y como ella misma dice “para reinventarme” la invitación le parecía sorprendente, pero insistimos porque está claro que en Masticadores estamos aprendiendo todos.

Amante del rock clásico, los boleros y el yoga, esta colombiana resiliente, enfatiza en la importancia del valor de la familia, amiga de sus amigos, inquieta y dulce, Marggie nos cuenta cómo empezó a interesarse por la poesía y los relatos: “Tenía ocho años cuando encontré por accidente en el estante viejo de mi casa un libro de poemas de Benedetti, no sabía quién era él, pero a partir de esa lectura, la poesía tomó mi mano para jamás soltarla. Los versos me atraparon y la llama del poeta encendió mi ser de por vida. Escribo porque escribir sana, porque me permite transformar lo efímero en eterno. Escribir es acariciar el alma, es el medio para quedarse a vivir en la memoria, para invadir el corazón y protegerlo con la red de las palabras. Escribo porque nací rota y necesito reunir los pedazos… https://marggielizblog.wordpress.com/

Confesión a un viejo amor

Lo admito amor,

he buscado la dulzura de tus besos en otros labios,

me he erizado con el tacto de otras huellas,

he sucumbido de placer ante otros cuerpos.

Lo admito amor,

he vivido,

mis piernas han temblado en sábanas ajenas,

mi lengua ha trazado caminos infinitos.

Lo admito amor,

he dicho un te amo en medio del éxtasis,

me han visto desnuda envuelta en frenesí,

se han oído mis gemidos en habitaciones rotas,

han tomado todo de mí hasta vaciarme.

Y no me arrepiento amor,

mi cuerpo busca otros cuerpos,

mi piel busca otras pieles.

Pero tu alma amor, es tu alma la que aún no encuentro.